La Museo Casa de Anna Frank es un monumento a la reflexión y un lugar muy respetado por todos los holandeses, testimonio del horror y la barbarie de uno de los momentos más oscuros de la humanidad.
Anna Frank se hizo mundialmente famosa tras la Segunda Guerra Mundial, cuando su padre, Otto, único sobreviviente de la familia Frank, recibió de la manos de una familiar una serie de cartas a modo de diarios que relataban las angustias, miedos y tristezas de su hija en los tiempos de la ocupación Nazi de Amsterdam. Este diario se convirtió en un testimonio de la situación que vivieron millones de niños judíos durante el holocausto.
Recorrer la Casa Museo de Anna Frank será uno de los momentos más conmovedores en su viaje a Amsterdam. Caminar sus pasillos en medio del silencio más estremecedor y leer los manuscritos de Anna provocan en el visitante un sentimiento de tristeza y melancolía. También podrá observar varios documentales que rememoran las tragedias de la Segunda Guerra Mundial. Sin duda, una visita que se debe hacer con mucho respeto y reflexión.
Dirección del museo Casa de Ana Frank: Prinsengracht 267, Amsterdam.
